«Esto es un máster exprés para todos los alumnos»

Escrito por Daniel Vidal.

Alberto Hernando. Profesor del Centro de Cualificación Turística

Alberto Hernando (León, 1978) luce en el uniforme del Centro de Cualificación Turística (CCT) una chapa en la que Yoda (de la Guerra de las Galaxias) aconseja: «Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes». Precisamente, es el mensaje que intenta transmitir a sus alumnos este joven profesor (y cocinero), padre de una hija y casado con una murciana «estupenda» que le acabó ligando definitivamente a Murcia cuando solo pensaba quedarse tres meses. «Es una tierra que te engancha. Yo no la promocionaría para que no se llenara de gente», bromea. 

La chapa la encargó 'ex profeso' para Murcia Gastronómica, donde Hernando coordina a los alumnos del CCT y de la Escuela de Hostelería de La Flota. Unos chavales que están aprendiendo cómo estar a disposición del público, del cliente. El examen lo están superando con nota.
-Cocina y enseña pero, ¿cómo se le da coordinar a los alumnos en un evento multitudinario como Murcia Gastronómica?
-Para mí es un reto personal y profesional. He ido a muchas ferias, como ponente, desde Madrid a Moscú. Vine convencido del trabajo que teníamos que hacer. El primer día cometimos errores, pero el sábado los pulimos. Y hoy (por ayer) las cosas van sobre ruedas. Hemos tenido que improvisar, claro, pero los alumnos han apoyado mucho para que esto salga bien. Pablo González-Conejero dijo que la estrella no era él, sino su equipo. Aquí pasa lo mismo.
-¿Cuántos chicos se han apuntado a estas 'prácticas'?
-En principio estaban previstos 40 en cocina y 49 en sala (camareros y azafatas). Pero la media diaria son unos cien. Muchos están repitiendo días porque la experiencia les está enriqueciendo enormemente. Están viendo que sus profesores nos ponemos a fregar con ellos, que nos pegamos las mismas palizas que ellos, que damos ejemplo. Y eso les llega. Saben que aquí hay que darlo todo y lo están dando sin pensarlo, abriendo la mente para aprender lo máximo posible. Lo hablábamos el viernes (primera jornada). Esto, para ellos y para nosotros, es un máster acelerado.
-¿Y cuántas horas le echan cada día a las lecciones?
-Pues desde las nueve de la mañana hasta las doce de la noche. Y algunos días hemos echado alguna horita más. Unas quince, dieciséis horas, más o menos...
-Pero en algo se habrá notado la poca formación… ¡Algunos no llevan ni dos meses en la escuela!
-Pues no se crea. Fíjese, el público cree que son azafatas profesionales, camareros contratados o cocineros con años de experiencia. Me ha hecho mucha gracia. ¡En realidad están aprendiendo! El viernes había muchos chicos que estaban inseguros, que no habían cogido una bandeja en su vida, que no habían abierto un horno. Y en cuatro días han aprendido más que en esos dos meses. Ya le digo, esto es un máster exprés.
-A ver si lo adivino: algunos 'becarios' se han convertido en 'jefes' en menos de 24 horas…
-(Risas) Sí, sí… A Matías, por ejemplo, que no llega ni a los 20 años, le hemos tenido que nombrar encargado de comida familiar (la comida del personal) porque era necesario distribuir responsabilidades. Hay que verle con los demás cocineros de Murcia Gastronómica. Parece que lleva ahí toda la vida.