aitorarregi
Las imágenes y los olores del restaurante familiar Elkano quedaron grabados en la memoria de
Aitor Arregi: un padre a la parrilla, una madre en sala y una abuela incansable a los fogones.
Aquellas vivencias determinaron su futuro como chef e impregnaron en él la filosofía y el buen
hacer familiar en la cocina.
Dedicado durante un tiempo al fútbol profesional, Aitor asegura que nunca llegó a desligarse
por completo de Elkano, en el que se implicó de forma exclusiva a partir de 2002 y donde
conseguiría su primera estrella Michelin en 2014. Pero su carrera en el País Vasco, muy ligada
a los productos del mar, no era suficiente para él. Por eso hace un par de años que abrió el
restaurante Cataria, en Chiclana de la Frontera.